Confinados

El ser humano está hecho para vivir al aire libre, bajo el sol, para relacionarse, tocarse, sentir y disfrutar de la vida. Pero con las medidas sanitarias para luchar contra la pandemia, todo esto, de momento, se ha acabado. Hemos sido encerrados en nuestras casas, limitados en todos los aspectos de nuestra vida, condenados durante meses a vivir angustiados, soportando pérdidas, obedeciendo órdenes en condiciones psicológicas muy opresivas. Estamos agotados. Y las consecuencias empiezan a notarse.