CASOS REALES: A veces, sólo a veces

"... la Verdad da asco y hay que vomitarla para curarse"

Por Neo Miller

Martes, 6 de Noviembre de 2013

A veces, sólo a veces, la vida se te para con 36 años por un trastorno de sueño y tras dos años de médicos nadie sabe qué tienes, te incapacitan y te dan por desahuciado.

A veces, sólo a veces, empiezas a curarte con acupuntura y vuelves a recaer de vez en cuando.

A veces, sólo a veces, leyendo libros de medicina psico-somática empiezas a entenderlo.

A veces, sólo a veces, empiezas a vivir tu vida y tu familia empieza a reclamarte que vuelvas.

A veces, sólo a veces, escribes a tu padre que tu vida es tuya y te retira la palabra un año.

A veces, sólo a veces, al dejar de ser la pata que sostiene el taburete, tu madre contrae un cáncer.

A veces, sólo a veces, te niegas a volver a participar en la farsa y claro, hay que ver cómo eres.

A veces, sólo a veces, se llega al chantaje emocional (Me muero porque no estás aquí) y como no puedes más huyes para que no te destrocen más y eres tú el que no estás centrado, claro.

A veces, sólo a veces, tras la muerte de tu madre tu padre te pide hacer las paces y aceptas y claro, todo vuelve a ser como antes y recaes.

A veces, sólo a veces, como comprendes que no se ha hablado del problema decides poner las cartas sobre la mesa y entonces descubres que no se trataba de hacer las paces: de lo que se trataba es de volver a lo de antes. Se te dice que se te retiró la palabra por no dejar tu vida para ocuparte de tu madre y ves que se considera justificado haber pasado la vida machacándote.

A veces, sólo a veces, comprendes que nunca habrá forma de arreglar nada porque no se quiere arreglar nada, lo que se quiere es que vuelvas al sitio que decidieron para ti.

A veces, sólo a veces, ayudas a una chica víctima de maltrato y comprendes que es también tu caso. O lees “El acoso moral” de Marie France Hirigoyen y lo entiendes todo. O llegas a la web Foros del Mobbing (Acoso familiar) y lo comprendes todo. Comprendes que creciste en una cárcel y que por haberlo visto desde siempre había que silenciarte. Que has sido el chivo expiatorio. Y que mientras tú has reventado como el saco de boxeo / vertedero de mierda en que te convirtieron tu padre por supuesto es un caballero, tu madre fue una santa y tus hermanos los hijos perfectos: calladitos.

A veces, sólo a veces, descubres entonces que tus síntomas son los del Hipersomnio Idiopático (ver Google) pero que de Idiopático (de causa desconocida) nada: son secuelas de estrés post-traumático.

A veces, sólo a veces, algo se rompe entonces en ti y empiezan a salir ríos de lágrimas y de rabia negra contenida durante años porque claro “no llores”, “no des disgustos a tu padre” pero, eso sí, “sálvame”. Y poco a poco, a medida que todo eso va saliendo, comienzas a sentirte mejor.

A veces, sólo a veces, ya con 44 años, empiezas a recoger y limpiar los trozos que quedan de ti y a intentar recomponerte. Y duele, vaya si duele, pero no hay otro camino. Y estoy decidido a salir.

A veces, sólo a veces, la Verdad da asco y hay que vomitarla para curarse. Esto es sólo el comienzo.

PD: Afortunadamente esto pasa sólo a veces. Pero incluso una sola vez es demasiado. No debería ocurrir jamás. STOP MOBBING.

Neo Miller