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lunes, 31 de agosto de 2015

Trastorno Límite de Personalidad (TLP): ¿Adictos al conflicto o huérfanos furiosos?

Para D., para C., para R.A. y Pandora, para A.,
de los que lo he aprendido casi todo.
 

Actualmente algunos profesionales empiezan a denominar "adictos al conflicto" o "adictos al drama" a personas cuyas principales características son las que se describen en lo que hoy conocemos como "Trastorno Borderline" o "Trastorno Límite de la Personalidad". Se trata, desde mi punto de vista, de una forma más de confundir, de jugar con los síntomas, de desmenuzarlos, de culpabilizar a la víctima y de perder de vista el conjunto de un problema tan actualmente frecuente y complejo. Pone, además, de manifiesto nuestra incapacidad para comprender el origen de tantísimo sufrimiento y para tomar medidas de prevención en lo que algunos ya califican de epidemia emocional entre nuestros jóvenes.

Los huérfanos furiosos, como yo prefiero llamarlos, no son personas que disfruten o alivien sus males (como sí ocurre en el caso de las adicciones) enganchándose a relaciones tormentosas, sino que, muy al contrario, son individuos muy carenciales que se aferran a los afectos y sufren profundamente cuando éstos se deterioran o desaparecen. Sus difíciles vínculos interpersonales no son un modo de anestesiar su malestar, sino la consecuencia de una forma disfuncional de relacionarse, la reproducción de los únicos vínculos emocionales que conocen: un cóctel tóxico de abandono, desprecio, agresión y dominio.

Estamos pues, ante personas gravísimamente maltratadas en su infancia (y también en su edad adulta) y que padecen, por tanto, en mayor o menor medida daños severos en su personalidad. Podemos encontrar descritos sus principales síntomas en manuales diagnósticos psiquiátricos como  el CIE 10 o el DSM-5, pero no está de más recordarlos y añadir algunos otros, tal vez menos evidentes, que también podemos observar en las consultas.

Padecen un enorme miedo al abandono, sus relaciones interpersonales son intensas y pendulares (oscilan entre la idealización y la devaluación) y tienen problemas con la autoridad. Son irascibles, impulsivos, inestables, carecen de autoestima, tienen dificultades para disfrutar y una marcada tendencia a sabotearse, a tomar siempre la peor decisión posible. Su sentimiento más constante es el vacío. También, en momentos muy estresantes de su vida, pueden llegar a sufrir ideas paranoides o episodios disociativos.

En ocasiones, toda esa angustia se expresa en conductas autodestructivas (promiscuidad sexual, adicciones, gastos incontrolados, ideación suicida, mentiras compulsivas, autolesiones, tentativas de suicidio), o en distintos síntomas psicosomáticos (trastornos alimentarios, obsesiones, cefaleas, alteraciones digestivas, temblores, insomnio, taquicardia, disfunciones sexuales, dificultades respiratorias, apatía, aislamiento, depresión, etc..), que demasiadas veces despistan a algunos profesionales que, sin conocer a fondo al individuo, emiten diagnósticos erráticos o contradictorios.

Los TLP acostumbran a ser personas muy inteligentes y atractivas, pero están emocionalmente tan dañadas que suelen ser abandonadas por los demás. Su desconfianza, sus quejas, su profunda ambivalencia, su necesidad constante de atención, de control, de dominio; su impulsividad, su tendencia a saltarse los límites, a manipular a los otros... todo ello hace que sus relaciones, aunque fáciles de establecer, sean frágiles e inestables. Nada ni nadie les satisface ni les sirve para calmar su intensísimo malestar, su vacío existencial, su profunda creencia de que no merecen ser felices.

Y con cada fracaso, con cada conflicto, se incrementa el miedo a sí mismos. Un miedo que surge cuando fugazmente perciben su realidad, las consecuencias de sus actos, y caen en una espiral de arrepentimiento y culpa de la que huyen acusando a los demás. Los que les rodean, por su parte, no tardan en experimentar una enorme impotencia, un profundo cansancio, porque hagan lo que hagan, digan lo que digan, nada es suficiente para tranquilizarlos, para conseguir que se sientan un poco mejor.

Los huérfanos furiosos no han podido madurar, individualizarse (sólo podrían haberlo hecho en un contexto de aceptación y cariño) y, en consecuencia, viven en simbiosis, "enganchados" a sus maltratadores. Por eso buscan siempre, de forma inconsciente, el mismo tipo de afectos: se sienten fatalmente atraídos por personas tan dañadas como las que los criaron y, en cambio, no perciben, se alejan, desprecian a otras más inofensivas y afectuosas.

Dicho de otra manera, su vida es una constante guerra de poder para conservar su aferramiento, y sus relaciones tienen marcados componentes sadomasoquistas: se someten a los fuertes y dominan o agreden a los más pacíficos. Como afirman algunos de quienes los conocen, "¡cuanto más le doy, peor me trata!"

Tampoco la terapia es fácil en estos casos y en muchas ocasiones está condenada al fracaso. Las personas TLP carecen en mayor o menor medida de autocrítica y tienen muy disminuida la autoconciencia, hasta el punto de que, aunque pasen por enormes dificultades, no escuchan, no aceptan consejos, pautas o advertencias. Por eso, cualquier pregunta certera o insistente, cualquier interpretación, cualquier cosa que no sea aceptar sus opiniones o deseos, el huérfano furioso lo vive como una agresión, como un trato innecesariamente duro. Esto es así porque, en el fondo, lo que realmente desea es que la relación terapéutica consista sólo en ser escuchado y contenido. Pero, a medida que se suceden las confrontaciones o limitaciones, el vínculo paciente-terapeuta se deteriora y finalmente se rompe.

Para estas personas, la terapia acostumbra a ser un sustituto de unas relaciones interpersonales inexistentes o conflictivas y, por tanto, no acuden a la consulta en busca de verdadera consciencia y autoconocimiento, sino sólo para obtener del terapeuta lo mismo que buscan en los demás: intensidad, atención y presencia. Prueba de ello es que muchos abandonan las sesiones cuando consiguen una relación sentimental o un grupo de amistades donde puedan sentirse más cómodos.

Los TLP son grandes maltratados que, como única forma de sobrevivir a una infancia devastadora, han desarrollado eficaces sistemas para conseguir lo que necesitan. Y ello seguirá siendo así mientras su estrategia funcione. Sólo si en algún momento dejan de obtener las atenciones que buscan, algunos individuos (los menos dañados, pues siempre se crece de dentro hacia fuera) pueden buscar y aceptar ayuda terapéutica, atreverse a mirar poco a poco en su interior, sentir y expresar el indudable sufrimiento que soportan. En consecuencia, podrán tranquilizarse y no sentirán tanta necesidad de correr de un lado a otro como niños ciegos y asustados...

Por eso, en los muchos casos en que esto no sucede, creo que no tiene mucho sentido empeñarnos en salvar o "curar" a quienes, desarrollando durante tantos años eficaces defensas contra una existencia desesperada, nunca desearon curarse (y ni siquiera son realmente enfermos). Sólo podemos acompañarlos, si ellos quieren, para ayudarles a descubrir todo aquello que se atrevan a mirar sobre sus verdaderos conflictos y necesidades. Y ofrecerles las mejores herramientas y recursos prácticos.

Sólo así podrán ser un poco más felices.

Temas relacionados:
- En la mente de un borderline (video)
- Diálogo entre psiquiatras sobre TLP (video)
- Síntomas ocultos del TLP

31 comentarios :

  1. Esto es lo mejor que he leido sobre el TLP, es asi y no más.

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  2. TLP y Síndrome del Salvador...el hambre y las ganas de comer no?

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    1. Si, Sonia, o dicho de otra manera: huérfanos furiosos y mendigos de amor... El dolor tiene muchas caras y muchos prefieren no verlas... Besos!

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    2. Creo que equiparar las dos figuras es muy injusto. El "mendigo de amor" (término muy injusto) se limita a hacer lo que haría cualquier persona que quiere a otra, y que se desorienta por completo ante el comportamiento de su pareja TLP. No es justo comparar y poner al mismo nivel a las dos partes. La dosis de generosidad que aporta el no-TLP no las aportaría ni en sueños el TLP.
      Se habla mucho de cómo ayudar a un TLP y poco de cómo ayudar a los que sufren los efectos devastadores de haber tenido una relación con uno de ellos.

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    3. Mendigo de amor no es injusto, sino clavado. Cualquier persona que se queda pegada a algo imposible y además aguanta lo inaguantable, está claro que lo es, o se siente culpable o lo que sea. Nadie normal lo haría. Como dice mi psicólogo, cualquier persona extrema sólo puede ser soportada por otra persona extrema. Más claro agua creo yo!!

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    4. Para NO-TLP: No apruebo tus mensajes porque incumplen las normas de este blog. Cuestionar o retar a los participantes o a mi, de forma anónima y sin ningún argumento, no es el tono respetuoso imprescindible para comentar. Como tampoco lo es, insistir y calificar de censura algo que podría aclararse perfectamente si sigueras las instrucciones y me escribieras identificándote. Tu dolor no te da derecho a pasar por encima de todo y de todos. Un saludo.

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  3. El artículo define perfectamente a un TLP, pero el último párrafo me ha dejado mal sabor de boca. Qué hacer cuando una persona con TLP intenta alejarte de su vida empleando todos sus mecanismos? Siempre dicen que hagamos lo que hagamos, todo depende del momento en el que esté la persona afectada. Es cierto que cuanto más nos necesitan más nos rechazan? Llega un punto en el que los acompañantes perdemos el norte y el sur :(

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    1. Es cierto, anónimo, que se llega a perder el norte y el sur, sobre todo si el daño emocional que sufre esta persona es grave y si nosotros nos empeñamos en salvarla de sí misma. Por eso en estos casos lo mejor es funcionar "a demanda", según lo que esta persona nos pida y sobre todo lo que nosotros estemos dispuestos a dar, sin sacrificios inútiles, estableciendo límites muy claros y recordando SIEMPRE que son supervivientes a un dolor extremo y que nada cambiará mientras ellos no lo necesiten. Por eso no todo el mundo puede acompañar a un TLP, no es nada fácil... Me gustaría ser más optimista pero esta es mi experiencia. Ánimo y un saludo!

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    2. Muchísimas gracias, Olga. Una última duda, son capaces de reconocer cuando están actuando mal y de arrepentirse en algún momento? Si no es difícil poner límites :(

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    3. Te equivocas anónima@, los límites dependen nosotros mismos, no de los demás... Pero para poder establecerlos, tenemos que conocer nuestros verdaderos deseos y ser valientes para realizarlos. Lo que ocurre entre dos personas nunca es cosa de uno, siempre es cosa de dos. Piénsalo!

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    4. Teresa Rey Alvarez21 de mayo de 2017, 1:20

      Una TLP,la verdad es , que cuanto mas me informo de mi problema más desmotivada y perdida me siento.

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  4. Estoy seguro de tener tlp esto esta arruinando mi vida estoy practicamente incapaditado debido a este problema no se que hacer soy adicto no trabajo ni estudio he destruido todas mis relaciones de amistad.de pareja familiares siento q nadie me entiende

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    1. Hola, anónimo. En este enlace: https://www.trastornolimite.com encontrarás noticias, artículos, foros, asociaciones y centros especializados en TLP. Busca en esta página (o en otras similares) algún recurso en tu comunidad que te ayude a salir de tu aislamiento y a encontrar un poco de alivio. Ánimo y un saludo!

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    2. No- TLP es el anónimo que va de víctima de una pareja TLP? Yo soy TLP y fui abandonada siN ningún recurso en un un país extranjero por un señor que sólo por tener la nacionalidad me chantajeó vilmente para conseguir el divorcio y tuve que buscarme la vida luego en trabajos denigrantes que no hicieron más que empeorar mi enfermedad (que por cierto todavía no sabía que tenía porque ningun profesional me lo había dicho aún). Así que anónimo... no generalices. Sí es verdad que vivir con un TLP es duro, pero si al menos no lo eres -si es que realmente no lo eres- intenta empatizar, porque los que mas sufren son los TLP, el otro siempre tiene recursos para irse (especialmente cuando no hay suficiente amor).
      MAGDA

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  5. Me parece un buen articulo, pero cre que hiere la fibra sensible de muchos lectores, incluso la mía. Deberían cuidar mucho la forma en que personificán este trastorno.

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  6. Soy la hermana de un TLP sin remedio. Ha arruinado a mis padres (malos padres) y ahora lo está intentando conmigo y con mi marido. Nos usa y nos tira, nada de lo que hacemosl le vale, se queja de todo, deja todas las terapias a veces no las paga aunque le damos el dinero que se lo gasta, le damos todo porque nos da pena y él se burla y nos trata mal. Hace lo que le da la gana y ni siquiera reconoce que no está bien, dice que los locos somos nosotros. A mi si me gusta lo que dicen aqui, es la primera vez que no me siento mal por estar harta y tener ganas de mudarme sin que nadie sepa donde estamos. Tengo una niña de 6 años que siempre tiene miedo de que venga su tio

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    1. Toca dejar que nade solo. Cuando se de cuenta que nadie bracea por él comenzará a moverse. Es tu hermano y. Lo quieres pero no puedes vivir por él. Los niños saben lo que es fuego cuando se queman la mano. Yo tuve un familiar cercano así nunca tuvo remedio y me sentí culpable.. Ya no. Que le vaya bien.

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  7. Escribo anonimo pero me llamo Germán. Gracias Olga, ha sido la descripcion mas acertada de lo que es un tlp. Lamentablemente, estoy convenvido de padecerlo viendo poco a poco como se destruye todo a mi alrededor por mas esfuerzos que haga. Mucha pena me da verlo y vivirlo pero por ahora lejos estoy de bajar los brazos. Un saludo y mucho ánimo para todos aquellos que lo viven y/o padecen

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    1. Un saludo Germán. Y mucho ánimo también para ti!

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  8. Personalmente, soy TLP y no me aguanto ni yo misma. Siento que no soy yo, que solo soy TLP. Tengo todos los sintomas. Quiero avanzar pero me va la mala vida. Me considero buena persona pero todo lo hago mal. Espero mejorar pero mi cabeza piesa que aún estoy a tiempo del suicidio, pensar en ello me alivia y a la vez me da miedo (tengo dos hermanas pequeñas 3 y 6 años) acostumbradas a verme gritar a mi madre (por malos tratos en mi infancia) y llorar, aunque me adoran. Estoy entre la espared. Consciente de esto a parte soy Bipolar. No es digno vivir así. Ni vivo ni dejo vivir.

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  9. Hola. Tengo TLP y estoy en terapia hace meses, tras casi toda una vida de inestabilidad que aun siue estoy cambiando mi mundo. Escribo un blog que podeis leer con mis experiencias: descubriendotlp.blogspot.com
    Gracias por este articulo, es muy interesante.

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  10. estoy creando una comunidad en google, esta es la invitacion:
    https://plus.google.com/communities/114638277378195771248?sqinv=VTlzcTJ4YmRyeDMyUVhwcmJHejJNOWF2d3N5R0ZB

    Gracias a tod@s

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    1. As no se puede ir a la dirección!

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    2. Si se puede Caro si copias la dirección y la pegas en tu navegador llegas sin problema

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  11. Con todos mis respetos Olga, me parece injusto e hiriente que denomines tajantemente a las personas con TlP como huérfanos furiosos, grandes maltratados por sus cuidadores, infancia devastadora...
    En algunos casos ha sido asi pero no en todos, hay que matizar.Pobres padres! Viven atormentados necesitando apoyo para ayudar a sus hijos que sufren TLP, necesitados de alivio pues sienten culpabilidad sobre si los han educado bien o no. Sólo les falta que les digan que son los culpables para sentirse moralmente destruidos.Debemos ayudar a las personas con TLP y a los familiares.Saludos

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  12. Creo que el articulo describe la realidad de muchas personas que padecemos TLP. No significa que todos los padres sean negligentes, tb hay casos de sobreproteccion o traumas o familias relativamente funcionales. pero la cuasa de un trastorno de personaliad de esto tipo suele ser dolor emocional mal gestionado que causa emociones extremas, incomprension, sentirse aislado. Suele haber una fuente en la infancia o en el entorno familiar. No creo que Olga sea injusta, pero explica una realidad que muchas personas no entienden.

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  13. Hola. Quería consultar si se puede al mismo tiempo ser TLP y Bipolar. Excelente el artículo, Olga.

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    1. Hola, Andrés. Lo que me planteas sería un caso de comorbilidad (más de un diagnóstico en una misma persona) Pero también es cierto, que dada la diversidad de síntomas muchos presentan, es muy frecuente que a lo largo de su vida coleccionen etiquetas distintas para ponerle nombre a su dolor. Un saludo!

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    2. Gracias por contestar Olga. Es (y he leído mucho) el mejor artículo escrito en la web sobre este trastorno. Lo que no entiendo es cómo no se lo llama una enfermedad. He estado en pareja con una chica con este trastorno y es algo que realmente me superó. Estoy tratando de salir adelante, hice hasta lo imposible por ayudarla y "salvarla" como explicas tú. Y tienes razón, es algo que no está a nuestro alcance. He descuidado mucho mi vida que se ha ido a pique y estoy tratando de volver a renacer. Te felicito por este artículo nuevamente. Saludos desde Buenos Aires, Argentina.

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  14. Cuál es la propuesta? Quisiera escuchar a alguien que le este funcionanado un tratamiento o terapia, alguien que de una esperanza, alguien que lo este trabajando y trascendiendo si se q quizá no hay cura pero si debe haber una posible manera de mitigar el el dolor de estar vivo. Porque a mi me esta desgastando mucho

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  15. aqui dejo el enlace de nuevo:
    https://plus.google.com/communities/114638277378195771248?sqinv=VTlzcTJ4YmRyeDMyUVhwcmJHejJNOWF2d3N5R0ZB

    copialo en el navegador.

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